Prevención

El mantenimiento de la salud oral es un proyecto que comienza desde el instante en que nace la persona y se prolonga durante toda la vida.

La prevención en los primeros años de vida está encaminada a establecer los buenos hábitos para que se lleve una vida saludable. Estos hábitos agrupan desde convertir en una costumbre el cepillado de los dientes y de los tejidos orales, hasta interiorizar la visita al Odontólogo como una práctica preventiva y satisfactoria.

Cuando hablamos de prevención de enfermedades orales, es entendido que nos referimos a las que están relacionadas con los dientes, como la caries, pero es necesario resaltar que la prevención de otras enfermedades relacionadas con la encía y los otros tejidos de la boca es de alta importancia, más aún cuando ya se conoce de la relación de las enfermedades bucales y el desequilibrio de enfermedades del organismo como la diabetes o la enfermedad cardiovascular, entre otras.

También es importante que se tenga en cuenta que se debe prevenir la recurrencia de las enfermedades de la boca. Una vez terminado el tratamiento que el paciente se haya realizado como Ortodoncia, Periodoncia o Rehabilitación, entre otros, es importante entrar a un programa de mantenimiento que se lleva a cabo con la intención de conservar la salud y hacer hallazgos de deterioro temprano para que la situación no llegue a complicarse.

Finalmente hay que resaltar que la visita frecuente al Odontólogo es un hábito que debemos inculcar desde pequeños y mantenerlo durante todo el ciclo de nuestra vida con una periodicidad mínima de seis meses.

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